Números primos (parte II)

Interceptación por doble curva

Primos Interceptados

En esta segunda entrada sobre los números primos y su presencia en mis lecturas más recientes, nos vamos hasta el Japón de 1992, donde una asistenta debe trabajar para un anciano profesor de matemáticas retirado a causa de una enfermedad. Esta enfermedad le impide tener recuerdos nuevos ya que, pasados 80 minutos, olvida todo y su memoria regresa a 1975. La asistenta tiene un hijo al que el profesor llama “Root” (raíz en inglés). Estos personajes irán desarrollándose a lo largo de la obra, rodeados por el mundo matemático, frágil y cíclico del desmemoriado anciano.

“Lo que más amaba el profesor en este mundo eran los números primos. Incluso yo sabía que existían números llamados primos, pero nunca me había imaginado que podían convertirse en un objeto de amor”

Es tal la fascinación del profesor por estos números que conseguirá contagiar este sentimiento a la asistenta y a su hijo.

“Al principio apenas fui capaz de entender el encanto que tienen los números, a primera vista tan testarudos, y que sólo son divisibles por ellos mismos o por 1. A medida que la pasión y la franqueza del profesor al hablar de números primos nos iba atrapando, poco a poco fue naciendo cierto sentimiento de solidaridad entre nosotros.”

Si en la primera de las partes de esta entrada me llamó la atención la idea de la soledad asociada a estos números, ahora es curioso encontrarse con todo lo contrario: son los números primos los que acercan y mantienen unidos a los personajes, -las matemáticas, en última instancia, podría decirse.

También en este libro se alude a los primos gemelos y se ve el sentimiento y la cercanía que el profesor muestra en todas sus explicaciones:

“–Entre los números primos, el 2 es el único par. Es como el primer bateador con el dorsal 1 de los números primos,  el Lead Off Man, el que dirige a todos los demás números primos, que son infinitos; lo hace el solo, adelantándose a todos ellos.

–¿Y no se sentirá solo?

–No, descuida. Si se siente solo se va al mundo de los números pares(…)

–(…)17 y 19, o 41 y 43 son números impares consecutivos y a la vez primos– dije animándome a competir con Root.

–Sí, muy buena observación. Son números primos gemelos.”

Todas las citas pertenecen a:

Yoko Ogawa. La fórmula preferida del profesor. 2003.

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Acerca de Señor W.

Del temblor al terremoto. Contacto: esperandoelterremoto@gmail.com
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3 respuestas a Números primos (parte II)

  1. minicarver dijo:

    Que entrada tan interesante. Soy un negado para los números, pero me atraen mucho. Y el libro lo busco hace un rato. Saludos

    • Señor W. dijo:

      Bienvenido al blog.
      Me alegra que te gustase, el libro de Ogawa está bastante bien. En España no es difícil conseguirlo.
      Tu escribes desde Mejico, ¿verdad?, no se qué editorial tiene los derechos por allí.
      Saludos.

  2. Pingback: Números primos (parte III) | ESPERANDO EL TERREMOTO

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