El arte de la exclusión

Si cogemos el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, al que a partir de ahora citaremos por razones de economía lingüística RAE, y lo comparamos con el Diccionario de Uso del Español de María Moliner, en adelante DMM, en su definición de lista, nos vamos a encontrar con lo siguiente:

  • RAE: lista. (Del germ. *lîsta; cf. a. al. ant. y nórd. lîsta, ingl. list, franja, orillo). Acepción 3: f. Enumeración, generalmente en forma de columna, de personas, cosas, cantidades, etc., que se hace con determinado propósito.
  • DMM: lista. (del germ. occidental ) Acepción 2: Serie de palabras, designaciones o nombres de cosas dichos o escritos uno detrás de otro. ≈ Enumeración, relación.

Ambas definiciones no coinciden plenamente, es más es evidente que para la RAE las listas tienen un propósito y para DMM, no. Además el DMM considera de una lista no es un sinónimo de enumeración y la RAE incluye esta misma palabra en la propia definición. Pero con independencia de si las listas tienen un propósito o no, o de si difieren de la definición de enumeración o relación, lo que está claro es que para la gran mayoría de los mortales son una auténtica necesidad. Pero, ¿cuál es el motivo de esta adicción a la lista, al catálogo, al elenco, enumeración. relación, serie…?

“(…) Hay listas que tienen fines prácticos y son finitas, como la lista de todos los libros de una biblioteca; hay otras, en cambio, que pretenden sugerir grandezas innumerables y que nos transmiten el vértigo del infinito. (…)la historia de la literatura de todos los tiempos —de Hesíodo a Joyce, de Ezequiel a Gadda— es infinitamente rica en listas. A menudo son simples elencos escritos por el mero placer de la enumeración, la eufonía del catálogo o incluso por el afán de reunir elementos entre los que no existe una relación específica, como en la llamadas enumeraciones caóticas”

Umberto Eco. El vértigo de las listas. 2009.

En este blog ya se ha mencionado a Rog Fleming, quién, a parte de ser un resentido crónico es además un adicto a las listas. Además de exponernos la lista de sus cinco rupturas amorosas más memorables, también ha pasado gran parte de su vida elaborando la lista de “sus cinco libros preferidos de todos los tiempos“, “las cinco mejores películas en versión original subtitulada“, “las cinco mejores películas americanas, (que es lo mismo que decir las cinco mejores películas de todos los tiempos)”, “las cinco mejores caras A de single de todos los tiempos“, “los primeros cinco grupos o músicos que habría que matar a tiros cuando llegue la revolución musical“, “los cinco trabajos de sus sueños“, “la música que quiere que pongan en su funeral, (aunque nunca ha podido pasarle la lista a nadie, porque cualquiera se moriría de la risa)”. Visto así, de buenas a primeras, este afán por las listas puede sonar un poco extraño en una persona, pero, ¿quién no se ha visto alguna vez elaborando mentalmente una lista parecida? Umberto Eco tiene muy claro por qué sentimos esta necesidad y por qué nos parece tan gratificante, para él: la búsqueda de listas, la realización de las mismas, es una experiencia gratificante, no tanto por lo que conseguimos incluir como por todo aquello que hemos debido excluir.

Imaginemos un ejemplo práctico: se nos pide que realicemos una lista que incluya nuestros cinco temas musicales favoritos. En principio puede parecer un reto interesante e incluso fácil. En el momento en el que empecemos a pensar, comenzarán los problemas, es decir, ¿incluiremos cualquier idioma o sólo es nuestro?, esto nos limita mucho porque hay grandes canciones en nuestra lengua madre, pero otras tantas en otros idiomas; ¿y qué pasa con los géneros?, sólo cinco canciones de entre todas nuestras favoritas del rock, el pop, el heavy, el flamenco, la salsa…y claro, ¿las canciones que escuchas ahora, o las que escuchaste hace años?, porque hay una que nos gusta mucho ahora, pero ¿quién sabe si nos gustará en diez años?, también hay alguna que nos gustó mucho antes pero si la ponemos en la lista ¿qué pasará con las otras cincuenta que tenemos en mente?; vale, ¿grupos o solistas?, ¿bandas sonoras?, ¿versiones? (un mundo), ¿instrumentales?, y por cierto, de esos cinco temas que tenemos que seleccionar, ¿cuál ocupará el número uno, porque el orden es importante?, ¿no?…

Excluir es todo un arte.

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Acerca de Señor W.

Del temblor al terremoto. Contacto: esperandoelterremoto@gmail.com
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8 respuestas a El arte de la exclusión

  1. patricia dijo:

    Yo soy una amante de las listas, para todo, o al menos casi, elaboro una, pero lo malo es que en algunas no excluyo nada y me ocurre que mis maletas de viaje son enormes. (Y esto es solo un ejemplo!!). Excluir no solo es un arte, sino que además es muy dificil.

    • El perro de Culann dijo:

      Dicen q la mejor manera de hacer una mochila es hacer una lista solo con lo imprescindible y luego desechar la mitad. Despegarse de cosas antiguas puede resultar duro al principio aunq cuando ya te has liberado de esa carga te sientes mas libre y casi puedes flotar. Una vez oi q hay q deshacerse de todo aquello de lo q no te hayas acordado, movido o usado en 6 meses ( ponle 1 año por lo de cumplir el ciclo )

      • Patricia Palacios dijo:

        En realidad estoy de acuerdo.Todo aquello que no eches de menos en una temporada es prescindible seguro!!
        Pero la memoria es frágil y almacenamos, entre otras, cosas para recordar.

        • Señor W. dijo:

          Estaría bien desprenderse de las cosas que no se usan en una temporada. Y aunque la memoría sea frágil no podemos dejar que la acumulación de recuerdos hagan que solamente vivamos de recuerdos, ¿no crees?

          Abrazos.

      • Señor W. dijo:

        ¡Pero que razón tienes! Además pasa los mismo con las mochilas y con algunas personas: de todo lo que dicen hay que seleccionar lo imprescindible y aún así desechar la mitad, pero bueno, ese ya es otro tema. Siempre es duro tener que desprenderse de algunas cosas, pero cuando pasa el tiempo es cuando nos damos cuenta de que no eran tan necesarias, o sólo eran lastre.

        Un abrazo.

  2. Pingback: Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya

  3. minicarver dijo:

    La madre de todas las listas sería … ?
    aporto una lista de letras:
    m
    i
    n
    i
    c
    a
    r
    v
    e
    r

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